En el año 1849 los muchachos del oratorio como todos los años se preparaban para celebrar la fiesta de San Juan Bautista, día de la onomástica de Don Bosco para demostrarle su efecto, los alumnos internos del oratorio, preparaban cariñosos poemas de felicitación y los alumnos externos le ofrecían algún ramo de flores. Sin Embargo este año iba hacer diferente. Dos alumnos se pusieron de acuerdo en secreto para ir ahorrando durante varios meses, lograron comprar a Don Bosco dos corazones de plata. Y así, en la víspera del día de San Juan, se los ofrecieron como muestra de agradecimiento por todo lo que hacia por ellos. Cuando el resto de alumnos se enteraron del gesto, decidieron que al año siguiente organizarían para Don Bosco, una fiesta de todo oratorio. Y así fue como, en 1850, comenzaron a celebrar la fiesta de la Gratitud, en la que los jóvenes agradecían a Don Bosco con una gran fiesta.
El 02 de septiembre para la comunidad salesiana, este día es muy importante, en el que agradecemos a Dios y a Don Bosco por absolutamente todo, por nuestra familia, la vida, nuestros compañeros, la salud, etc. Celebramos este día con una hermosa eucarística, donde el padre nos hablo de la importancia de ser agradecidos, además algo muy especial, bendijo los lápices que iban hacer entregados a nosotras las estudiantes de undécimo como símbolo de acompañamiento y éxitos durante las pruebas ICFES.
Luego se realizo un acto cívico en el que muchas estudiantes presentaron sus talentos y sus pasiones en el baile, en el arte, en el canto, en como tocaban tan bien sus instrumentos y la pasión en el deporte. Todas gozaban y disfrutaban. Después de estas presentaciones salieron de cada grupo a leer unas carteleras de agradecimiento para las hermanas. ¡Fue Agradable!.

No hay comentarios:
Publicar un comentario